Ya hace muchos años llegó a mis manos un libro sin el cual hoy yo no sería la misma. Recuerdo que lo vi en Salamanca, en el Carrefour, y enseguida me llamó la atención su frase publicitaria: “Tres secretos. Dos mujeres. Un grial”. En esa época ya había despertado en mí la fiebre de El Código da Vinci y, en cuanto leí esas seis palabras, mi mente ya no quería mirar otro libro. Leí el argumento. Me gustó. Otra vez Francia, pero ésta vez no se ambientaba en París, con el Louvre, al que tanta admiración había comenzado a profesar, sino en el sur de Francia. En una zona que yo apenas conocía llamada Languedoc (Langue d’Oc) u Occitania. La trama me enganchó y, aunque el final me dejó más bien indiferente, las descripciones de esos paisajes y el sentimiento de devoción que Kate Mosse, la escritora, ponía en cada palabra ya me habían embargado. Era demasiado tarde.
Después de El Laberinto, así se llama el libro, compré varios libros históricos más y, un día, caí en la cuenta de que todos –los cuatro- estaban ambientados en Francia y, especialmente, en el sur. No lo hice a propósito, y eso fue lo que más me sorprendió. El francés me gustaba, pero el idioma occitano –a grandes rasgos, una especie de mezcla entre catalán, español, francés e italiano- comenzaba ya a atraerme. No sabría decir a ciencia cierta por qué, pero cada vez quería visitar con más intensidad Carcassonne, Foix, Tarascon. Ver los montes Sabàrthes, pasear junto al río Ariège y observar el Aude. Y cada foto que veía alimentaba incesamente mi sueño de viajar hasta allí.
Pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de venir a donde estoy ahora. A Occitania. Se me hace difícil de creer en ocasiones y, seguramente, hasta que no toque con mis propias manos la piedra del Château Comtal de Carcassonne, hasta que no bañe mis pies en el Ariège, no me lo creeré.
Es tierra de cátaros, tierra de trovadores. Un lugar verde, entre la pureza de las montañas, en el que la historia y el Mediterráneo te entran por los poros.
Es tierra de cátaros, tierra de trovadores. Un lugar verde, entre la pureza de las montañas, en el que la historia y el Mediterráneo te entran por los poros.
Espero que disfrutes mucho!!
ResponderEliminarBesos.